Britney Spears causó cierta alarma al abandonar por segunda vez en dos semanas una clínica de rehabilitación antes de cumplirse un día de su ingreso, aunque finalmente regresó. Sólo salió unas horas para intentar ver a sus hijos, al cuidado de su ex, Kevin Federline, pero no le fue permitido. Britney hará un programa de algo más de un mes para evitar perder la custodia de sus hijos.
Su ex puso una demanda para que, si no dejaba las drogas, quitarle la patria
potestad. Ella, desolada, amenazó con suicidarse, pero finalmente recapacitó y
se decidió a entrar en este famoso centro de desintoxicación.
Los Ángeles.- La princesa del
pop causó cierta alarma al desaparecer de la clínica Promises, de Malibú, en la
que ingresó voluntariamente para un programa de desintoxicación. En menos de 24
horas, la joven abandonó el recinto. Falsa alarma. Sólo faltó unas horas para
intentar ver a sus hijos, que permanecen al cuidado de su ex, Kevin Federline,
mientras permanece ingresada. No lo consiguió (Kevin no le permitió verlos) y se
enfureció hasta emprenderla a paraguazos con un coche. Finalmente, lograron
calmarla y llevarla de vuelta a la clínica, donde estará internada entre 30 y 45
días.
Hace unas semanas, presionada por su familia y amigos, Britney buscó soluciones
a sus problemas en centros de rehabilitación. Lo intentó ingresando en una
clínica en la caribeña isal de Antigua, pero la abandonó antes de cumplirse una
jornada.
Su ex marido, el bailarín y rapero Kevin Federline, ante el comportamiento
errático de la joven y sospechando que consume drogas, decidió interponer una
demanda para proteger a sus dos hijos (Jayden James de cinco meses de edad y
Sean Preston, de 17 meses) y quitarle la patria potestad a la princesa del pop.
Hace unos días, y según diarios locales, Brit y Kevin habrían tenido una fuerte
discusión en la que él le confirmó su deseo de arrebatarle la custodia de los
niños. Ella reaccionó amenazando con suicidarse.
En esa ocasión, Federline intentó obtener un folículo de cabello para someterlo
a una prueba de drogas, que según él, sería prueba suficiente para que le
otorgaran la custodia de los dos menores. De ahí que, según estas informaciones,
Britney decidiese raparse al cero mientras aseguraba que "terminaría con todo
antes de que alguien pudiera tocarla". Medios como en National Enquirer aseguran
que intentó quitarse la vida dos veces tras cortarse el pelo. En una de ellas
salió de su coche y deambulaó entre el tráfico. Sus escoltas la pusieron a
salvo. En otra ocasión, abrió un bote de pastillas Xanax y amagó con
tragárselas, pero la disuadieron.
Muy preocupados por su actitud, su familia y sus amigos la convencieron para que
luchara por sus hijos y se sometiera a un tratamiento en la prestigiosa clínica
de Malibú Promises, en la que también estuvieron ingresados estrellas como
Winona Ryder, Diana Ross, Ben Affleck, Robert Downey Jr. y Charlie Sheen,
aquejados por distintos problemas, tanto psicológicos como de drogas o alcohol.
La joven permanecerá de 30 a 45 días en tratamiento. Mientras, Kevin cuidará de
los niños. Si consigue permanecer el tiempo suficiente para su cura, Brit y
Kevin mantendrán su acuerdo de custodia compartida. Si no, lo más probable es
que Kevin se quede exclusivamente con los pequeños.
Fuente: Xornal
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